Como príncipes

El hilo de la Princes Highway cose prácticamente todos los puntos de nuestro recorrido por Australia. Es el resultado de la unión de varias carreteras, en honor a la visita del príncipe de Gales en 1920. La idea era que el príncipe pudiera viajar desde Sidney a Melbourne por tierra.

Finalmente, resultó demasiado caro y precipitado terminar el trazado a tiempo para la visita, pero el príncipe dio su consentimiento para que la inexistente ruta se bautizara con su nombre. Y hasta hoy. Me pregunto durante cuánto tiempo conservará este país la onomástica imperial.

Durante gran parte del trayecto, la Princes Highway es una carretera con un carril por sentido, magníficamente asfaltada y señalizada. Aproximadamente, cada hora de trayecto encontramos un canguro muerto en el arcén. Atropellar un canguro es un accidente habitual. Sucede especialmente de noche, cuando los veloces animales quedan paralizados por el fulgor fatal de los faros del coche.

Pasamos junto a furiosas playas vírgenes en las que da miedo bañarse, y uno sólo puede sentir la belleza con la vista. Recorremos decenas de kilómetros en pura linea recta, con la arena dorada a un lado, y los campos verdes de cultivo al otro. De repente, la carretera da un giro, y a los diez minutos desapareces entre un apabullante bosque de eucaliptus en donde los koalas descansan, ajenos al mundo. Les gusta estar en lo más alto del árbol, y mascar sus hojas, que desprenden una sustancia tóxica alta en proteínas, pero con muy pocos nutrientes. Por eso duermen la mayor parte del día, y por eso nunca les atropellará ningún coche. Quién sabe qué piensan al ver el ritmo estresado de los canguros.

Entre eucaliptos, playas, canguros y koalas los kilómetros van pasando, y casi sin darnos cuenta llegamos a Cobargo. Como gran parte de los pueblos del país, tiene su origen en una granja que se estableció hacia el 1830. En poco menos de cincuenta años, creció hasta incorporar una escuela, una oficina de correos, un hotel, una iglesia, una tienda y un herrero. En 1890 se fundó el primer periódico local, y en 1901 abrió una fábrica de mantequilla, a la que siguió el establecimiento de la primera oficina bancaria. Durante la segunda mitad del siglo veinte, el pueblo entró en una lenta pero irreversible decadencia. Sólo recientemente ha conseguido levantar tímidamente la cabeza gracias al impulso económico del turismo autóctono.

Hoy día, Cobargo tiene 700 habitantes. En particular, aquí viven Dave, Deborah y Ruby, una familia que nos ha invitado a pasar unos días. Nos da algo de reparo llegar como invitados, después de haber coincidido brevemente hace ya unos meses, y durante unos pocos días. ¿Qué sabemos de ellos realmente? ¿De qué vamos a hablar? ¿Cómo son en la vida normal?

Nos conocimos en Luang Prabang en un momento especial. Estaban viajando durante cuatro meses, después de que Dave perdiera su empleo de guarda forestal a los 45 años, y decidiera poner punto y final a una gloriosa etapa vital con un periplo familiar por el sudeste asiático. Lo recuerdo ávido por aprovechar cada minuto, cada bocado de comida en los mercadillos más cutres y en los restaurantes más delicados. Una vez volvíamos de una excursión que nos había dejado exhaustos, y al ver a unos chicos jugando a futbol, se añadió a ellos y en poco tiempo organizó un torneo que llamó la atención de medio pueblo. Nosotros formamos parte de ese paisaje que lo hizo sentir otra vez joven, incluso niño, quien sabe si por última vez.

Su mujer, Deborah, le seguía la corriente de esa manera en que a veces las mujeres siguen la corriente a su marido, haciéndole saber sutilmente que la realidad pasajera no es la realidad, aunque puedas tocarla con las manos. Es celebrante, es decir, se dedica a celabrar bodas, entierros y fechas señaladas como el paso de la niñez a la adolescencia. Una alternativa laica a la tradición religiosa. Así mismo, trabaja en una tienda del pueblo que vende vestidos, joyas, pañuelos, fragancias, cremas y cosas por el estilo.

La hija, Ruby, trece años, observaba a sus padres y el mundo en general con la indiferencia ilustrada de una adolescente superdotada. Es duro sentirte tan inteligente, y al mismo tiempo ser consciente de que por tu cuenta no vales nada. Cada noche escribía un blog con las enseñanzas y aventuras del viaje. Poco más sabemos de ella, como corresponde a su edad. La fotografié junto a Cris con el fondo rosa de la pared de una casa en un pueblucho muy pobre de Laos. Es una de las imágenes que mejor recuerdo del viaje.

Paramos frente a la casa y tocamos el claxon. En seguida salen los tres a recibirnos, sonrientes, educados, afables, australianos. Dormiremos en un cómodo sofá cama, en el estudio de Dave y Deborah, en la parte trasera de la casa. Dave sigue en el paro, y nos informa que se dedicará a nosotros los días que pasemos con ellos. En particular, ha conseguido que un amigo suyo nos pueda llevar en barco a una pequeña isla, donde podremos nadar con focas y, con suerte, pescar langostas y otras delicadezas. “Pero sólo puede ser el martes, así que si os parece tendréis que quedaros un par de días más”. Aceptamos encantados, pero sin poder evitar que un gran tiburón blanco se cruce por nuestra imaginación con la boca abierta.

4 comentarios on Como príncipes

  1. Oriol
    2 marzo, 2017 at 18:02 (5 meses ago)

    Tots tenim una mica o molt de Dave quan viatgem, és quan som més proper a Peter pan… I sempre acabem tornant a la rutina coneguda de ser grans, i envellir nos.

    Digali que torni a viatjar, i tornarà a ser un nen!! 🙂

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    • Pere Rovira
      14 marzo, 2017 at 09:08 (4 meses ago)

      Encara no ho puc saber, però em temo que sí, que en Dave tenia bons motius per voler seguir sent en Peter Pan…

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  2. neus
    28 febrero, 2017 at 12:26 (5 meses ago)

    Como príncipes, sí!! ¡ Qué impresión el trayecto con el mar bravío y los canguros en el arcén!. Mejor los koalas, sí. ¿Qué nos deparará la pesca de langostas? Pronto vamos a conocerlo … De momento, muy maja la familia con su hija frágil y superdotada… ¡¡Gran foto!! ¡¡Besos dobles!!

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    • Pere Rovira
      14 marzo, 2017 at 09:07 (4 meses ago)

      gracias!

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